Si vendes carne, abres una fonda, montas una carnicería o inviertes en una cadena de proteína, hay un puñado de cifras que deberías tener tatuadas. No son opiniones: son los datos duros del consumo de carne en México y de hacia dónde se mueve el plato del mexicano promedio.
Reunimos aquí las cifras más relevantes las mismas que usamos como base de escritorio en nuestro estudio de viabilidad para negocios de alimentos con su lectura de negocio, no solo el número suelto, vía Agencia de investigación de mercados.
Cuánta carne come México (y por qué viene subiendo)
El consumo per cápita de carne en México alcanzó 82.7 kilos por persona al año en 2024, según el Consejo Mexicano de la Carne (COMECARNE). No es un pico aislado: son tres años consecutivos al alza. En 2021 la cifra era de 75.2 kg, lo que representa un crecimiento acumulado cercano al 10% en tres años.

El consumo creció ~10% en tres años. El principal motor identificado es la mejora del poder adquisitivo, con un salario mínimo que subió 13% en 2026. Fuente: COMECARNE 2025.
El driver no es una moda gastronómica: es poder adquisitivo. El aumento del salario mínimo —13% en 2026, llegando a $9,582 mensuales—, los programas sociales y las remesas han permitido que los hogares pasen de proteínas más baratas a carnes de mayor valor. Para un negocio, esto significa que el viento estructural sopla a favor, sobre todo en segmentos de ingreso medio-bajo que antes estaban fuera del mercado.
Qué proteína gana: el mapa del plato
No toda la carne se consume igual. El pollo domina con claridad, seguido por el cerdo y la res. Conocer este mix es clave para definir el surtido de cualquier punto de venta: dedicarle el mismo espacio a las tres proteínas sería ignorar lo que el mercado realmente pide.

El pollo concentra casi la mitad del consumo (México es 4° consumidor mundial). El cerdo fue la proteína de mayor crecimiento reciente (+6.7% en 2024). Fuente: COMECARNE 2024.
El pollo lidera con casi la mitad del consumo —México es el cuarto consumidor mundial de esta proteína— y en 2024 el cerdo fue el de mayor crecimiento (+6.7%). La res, en cambio, enfrenta presión de precios al alza por factores de oferta. Para un negocio nuevo, arrancar con un mix sesgado hacia pollo y cerdo reduce el riesgo de precio y se alinea con la demanda real.
El dato que casi nadie cita: cuánto del gasto va a la carne
| 35.2%del gasto en alimentos de los hogares se va a carne | 4°lugar mundial de México en consumo de pollo | +13%aumento del salario mínimo en 2026 |
La carne se lleva el 35.2% del gasto alimentario de los hogares mexicanos: más que cereales o verduras. Y en los deciles de ingreso más bajos, ese porcentaje es todavía mayor. Es la categoría reina del presupuesto familiar, lo que la convierte en un mercado defensivo: la gente recorta muchas cosas antes de recortar la carne.
Cómo convertir estos datos en una decisión
Estas cifras nacionales son el punto de partida, no el final. La demanda de carne es radicalmente local: lo que pasa en la Ciudad de México no se replica en un municipio de Tlaxcala. Por eso, en un estudio de viabilidad, estos números se cruzan con la población local, su ingreso y la competencia de la zona para llegar al tamaño de mercado real. Vimos exactamente cómo se hace en nuestro ejemplo de estudio de mercado para un negocio de cárnicos.
Y si tu pregunta es más concreta «¿me conviene abrir una carnicería?», el método de validación está en cómo validar un negocio de carnicería antes de invertir.
En Spinoza Estudio traducimos datos de sector como estos en decisiones concretas de surtido, precio y ubicación. Cuéntanos tu proyecto y te decimos qué tan grande es realmente tu mercado.

Licenciado en Mercadotecnia por Universidad Iberoamericana Puebla. He tenido la oportunidad de desarrollarme en diversos rubros comerciales; bienes raíces, educación, servicios, e-commerce, salud, telecomunicaciones y más. Experto en Paid Media y Posicionamiento SEO, actualmente desarrollando estrategias para empresas AAA. Tengo 8 años de experiencia en Marketing Digital y tradicional.






